miércoles, 23 de agosto de 2017

"UNA MUJER VALIENTE Y SEGURA DE SÍ MISMA, MUCHO MÁS REAL DE LO QUE NUNCA LLEGUÉ A SOÑAR"



Eva nos ha mandado este relato de su experiencia en Londres y estamos muy contentas de que esa seguridad en tí misma se apodere de tí y disfrutar del crossdressing en cualquier parte del mundo.

"¡Hola queridas! Muchas de vosotras ya me conocéis de rondar por la noche madrileña. Para todas aquellas que aún no me conocéis me presento. 
Me llamo Eva, tengo 28 años y llevo menos de un año inmersa en el mundo del crossdressing. En efecto, desde la primera vez que pasé por el estudio de Dafni han pasado solamente 9 meses y es por ello que la historia que os cuento cobra mayor importancia. 

Quiero compartir esta experiencia con vosotras para mostraros que la realidad supera ampliamente todo aquello que pudimos soñar, siempre que seamos fieles y creamos en nosotras mismas. Por todas nosotras, que tanto camino nos queda por recorrer. 



La historia comienza en Inglaterra, concretamente en Bristol adonde vine por temas de trabajo. Una amena conversación con un par de amigas tomó bastante profundidad tras revelarles mi afición por el travestismo. En concreto les hablé de Eva y de su gusto por salir de fiesta por Bristol. Ellas dos totalmente alucinadas pasaron a hacerme las preguntas que una cabe esperar. “A todo esto, ¿cuál es la capital mundial del travestismo?”, me preguntaron. “¿Es posible que sea Londres?” Dicho y hecho. Autobús y habitación reservada para el sábado 15 de julio. El objetivo, salir de fiesta al WayOut Club, una verdadera institución en la noche londinense que no para de reinventarse con sus espectáculos variopintos. No pintaba mal la idea.



Llegado el día el primer paso consistió en comprobar las condiciones del albergue donde me iba a alojar. Claramente no me iba a gastar 200 libras por una noche en una cómoda habitación del distrito financiero. Mucho más excitante resultó pagar 20 libras por una habitación compartida con dos chinas y un paquistaní, muy majos por cierto. El problema clave era dónde me iba a maquillar, y tras analizar las posibles opciones me decidí por colocar un espejito en la puerta del retrete y maquillarme como pudiera en aquel espacito. Un esfuerzo necesario para no llamar demasiado la atención. No salió mal la cosa aunque me requirió bastante esfuerzo y paciencia.







Una vez que volví a la habitación pude comprobar que mis compañeros de habitación no me reconocían. Pasaron varios segundos de tensión hasta que el chico paquistaní me preguntó “Are you the Spanish guy?” Por supuesto dije “Yes!” con una sonrisa de oreja a oreja. Nos reímos un rato y tan amigos todos. Me puse los tacones, mi falda nueva y reluciente, cogí el bolso y ya estaba preparada para dar guerra. Al pobre Nicolás, español que trabaja en el albergue, casi le da un infarto al verme. Realmente estaba explosiva y me sentía muy poderosa. Aún así le pregunté si podía acompañarme a la estación de metro, cosa que hizo encantado. No sin antes quitarse la chilaba de encima, no fuera que los Hermanos Musulmanes le cortaran la cabeza si me veían conmigo por la calle. Comprensible al situarnos en pleno Ramadán y en un barrio de mayoría musulmana al Este de Londres. En cualquier caso Nicolás es un verdadero caballero. Pude notar su comprensión y delicadeza conmigo en todo momento. Una persona que me trasmitió la confianza necesaria para afrontar la noche. 
“I love you!”







Así pues cogí el metro en Stepney Green y en sólo 3 paradas ya estaba en mi destino. Con la Torre de Londres iluminada al fondo, mientras caminaba un gentil vagabundo me dedicó una mirada cómplice que se perdió entre mis piernas. “Vamos bien” me dije a mí misma. Un par de minutos después ya me encontraba dentro del WayOut Club. Se trataba de un típico pub inglés con una terraza y una pista para bailar. Nada del otro mundo, aunque conforme avanzó la noche se fue animando la cosa.  Cada vez pasaban más chicas cross (muy guapas todas ellas) y más hombres, en su mayoría bastante tímidos con nosotras y observándonos en todo momento. Fiel a mi tradición primero que dirigí al baño para perfilarme los labios. Allí se encontraba Whitney, una chica cross londinense muy amistosa conmigo y tremendamente dulce al hablar. Era la primera persona con la que hablaba por lo que se convirtió en mi aliada para el resto de la noche.






Por supuesto faltaban más personas por cruzarse en mi camino. Entre ellos Matthew, un joven filósofo con mucha labia y bastante atractivo. Charlamos de forma muy amena durante un buen rato mientras tomábamos una pinta de cerveza (como siempre mi noche fue a base de birras). Una vez terminada ya era hora de ponerse a bailar. Varias chicas estaban ya en la pista de baile con el “Music” de Madonna, un momento perfecto para empezar. Siendo justa creo que nunca me he sentido más inspirada que aquella noche para mostrar mis movimientos sobre los dos tacones.

Realmente me sentía liberada y muy cómoda con las chicas a mi alrededor. Todo fluía con buena música y buen rollo, y así fue hasta las 3 de la madrugada cuando de repente encendieron las luces, apagaron la música y los empleados empezaron a barrer. 




Puntualidad inglesa sumamente estricta.

Hasta entonces yo continué a lo mío, a bailar sola o acompañada si surgía la ocasión. Estaba tan excitada por la locura que estaba cometiendo que mi mente logró desinhibirse completamente del resto del mundo, a pesar de ser la única extranjera, a pesar de ser el centro de todas las miradas. Esa noche, en ese momento concreto sólo existía Eva. Unos instante mágicos en los que la mujer que llevo dentro se manifestó con más fuerza que nunca. Una mujer valiente y segura de sí misma, mucho más real de lo que nunca llegué a soñar.







El resto de la noche me dio un momento de tranquilidad cuando actuaron las T-girls, unas chicas super guapas y con mucho talento que desarrollaron una performance curiosa y muy de andar por casa. Y nosotras su público entregado. Ya después llegaron los corazones rotos, chicos que se derrumbaban cuando descubrían en mí ninguna intención de pasar la noche con ellos. Puedes charlar, bailar conmigo, besarme incluso “but don't ask me about sex”. Al final Marco, un chico italiano muy amable y cariñoso decidió acompañarme a casa, digamos a mi albergue. Su gentileza fue debidamente correspondida, y aunque me dedicó muy bonitas palabras del tipo “eras una diosa, la mujer de mi vida” yo no pude más que desearle su felicidad con suma sinceridad." 

"Ahí terminó mi gran noche, fundidos en un beso apasionado y con el pesar de una dura despedida. La vida es así."

Escríbenos tu aventura en info@dafnigirls.com
Será un placer vivir y compartir tu experiencia!

miércoles, 26 de julio de 2017

"ESTUVE TAN A GUSTO, QUE AL FINAL EL TIEMPO NO CORRIÓ SINO QUE VOLÓ"

Una de las cosas que más felices me hacen después de una sesión es poder recibir vuestra experiencia sobre cómo os habéis sentido y Laura lo ha plasmado muy bien en palabras. Espero volver a verte pronto y disfrutar de una tarde como ésta.
Jueves por la tarde. Habíamos quedado a las 7:30 pm pero yo quede libre a las 6:30 pm. Después de una quedada infructuosa hacía un par de meses, tenía muchísimas ganas de volver a salir a dar una vuelta con mi confidente y amiga Dafni!
Que cerca y tan lejos parece ... hace menos de un año, le llamaba dubitativa y no me salían las palabras para quedar  en su estudio.  Creo que la ilusión,  entre tanto nerviosismo, que tenía la captó en un instante y me hizo un huequito para pasar un rato con ella y empezar a probarme alguna cosa, mi primera vez!!!
En aquel momento, hablamos de la posibilidad de salir fuera. Lo veía como una hazaña imposible.  La complicidad y la confianza que transmite es tan grande que la segunda vez ya me animó a salir a tomar algo justo a la vuelta de la esquina.  Fue una experiencia increíble pero los taconazos que me había propuesto llevar lo hacían un poquito complicado  Jajajaja!  En cualquier caso eso marcó un antes y un después  porque la siguiente vez en lo único que ya pensaba era en salir a cenar por ahí.
 Eso ocurrió unos meses más tarde y a pesar de las seis largas horas que estuvimos juntas se me pasaron súper rápido.  Quería más.
Como desde hace unos meses vivo sola, ahora tengo más libertad para maquillarme, comprar trapitos, vestirme...   así que le encargué algunas cositas para disfrutar yo solita en casa.
 Por fin, después de haber fracasado una intentona hacía unos meses, pudimos  volver a quedar. Yo tengo una agenda super apretada normalmente cada vez que voy a Madrid,  así que le digo horas estimadas.  Pues como apuntaba el principio, al final terminé una hora antes de lo previsto.  Era una tarde de primavera húmeda y en los que los minutos de espera se me hacía horas.  Me fui a dar una vuelta para hacer tiempo y por fin llegó el momento que tanto esperaba.  Ahora ya vamos más rápidas porque nos conocemos un poco y sabemos lo que queremos.  Una fantástica sesión de maquillaje y a probar unos trapitos.  Finalmente, estaba super coqueta con una blusa oscura, una minifalda blanca y granate,   Y unos zapatos de corte salón de tacón medio.  Ya estamos listas !!!!
 Nos vamos dando un paseo hasta Primark para hacer unas compras.  Yo me sentí, por primera vez, super segura. Al llegar a la primera planta, mientras vamos andando, nos cruzamos  a un matrimonio ya algo mayor y el señor no me quitaba la vista de encima. La verdad es que no sé si era por desaprobación, sorpresa, o porque le gustaba.  La verdad es que no sé si era por desaprobación, sorpresa, o porque le gustaba.  En cualquier caso, me daba igual. Pasamos por la sección de zapatos pero todo eran sandalitas. Pues no, no iba buscando sandalias.  Pasamos por la sección de lencería, y allí encontramos un fantástico camisón negro y con él nos fuimos a la cola para pagar.  Mi primera compra !!!!!
 Toda contenta y despistada salí y por poco tropiezo con las escaleras mecánicas Jajajaja!  No me puedo imaginar lo terriblemente embarazoso que podría ser que me cayese .
Bueno, salvamos la situación.  Listas para ir a cenar .
 Me llevo a un restaurante pequeñito donde la comida estaba fantástica y  todo el personal del restaurante nos trató genial.  Me sentí super segura y super natural.
 Estuve tan a gusto, que al final el tiempo no corrió si no que voló. A la salida me vi caminando enfrente de la puerta de cristal y,  viendo el reflejo,  me sentí fantástica .
 Volvimos para el estudio paseando tranquilamente y continuando la conversación tan animada que llevábamos en el restaurante y, así,  terminamos un día increíble que espero se repita pronto.

miércoles, 15 de marzo de 2017

SOY CROSSDRESSER Y SOY FELIZ

 Y de nuevo seguimos el año con más aventuras! 
Esta vez, por unas personas encantadoras que visitaron mi estudio el pasado mes de febrero.
Llenamos nuestra vida de momentos, momentos los cuales deseamos realizar y disfrutarlos con la persona a la que amamos.
Gracias Karol por este precioso relato, siempre recordaré aquella alegre tarde...


 ... Barrio de Chueca, Madrid. Una tarde cualquiera del mes de febrero de 2017 en un ático de una calle cercana a la plaza Pedro Zerolo. 
Tocamos al timbre de ese coqueto ático y nos recibe nuestra anfitriona Dafni Cocó, la chica que en su doble condición de maquilladora y estilista se va a encargar de colocarme en “modo chica”. Hablo en plural porque me acompaña mi esposa, mi mujer. ¡Qué lindo! Por lo que he leído en las redes sé que Dafni va a realizar un gran trabajo y me va a transformar en una guapa chica que no abandonará ya su sonrisa en toda la tarde. Comienza su trabajo y desde el primer segundo empiezo a disfrutar envuelta en un ambiente de feminidad que me proporcionan ellas. Mientras, yo permanezco ya sentada enfrente de un espejo cubierto por una tira de papel que me impide ver la hermosa transformación que irá tomando cuerpo. Me encuentro emocionada porque percibo cómo me estoy impregnando de ese toque femenino que  va a hacer sentirme mujer  por unas horas. Es lo que deseaba y se está cumpliendo tal como me lo había imaginado. Cuando Dafni retira el papel del espejo me quedo impresionada: ¡Estoy guapísima! 
Luego vendrá la elección de peluca y finalmente las dos chicas que me acompañan me aconsejarán para elegir la ropa y calzado que he de lucir en la sesión fotográfica necesaria para la confección de un buen book de fotos.


Quiero un buen reportaje fotográfico que quede ahí, para mi historia personal, mi historia de amor también con mi compañera, con mi esposa, con mi mujer. Ella me ha permitido todo esto en un acto de inmenso y generoso  amor. Hace dos meses  le comuniqué lo que me ocurría y le confesé que era una chica crossdresser. Entonces se enteró de cómo yo tomaba prestadas ropas suyas y lencería fina para beber de la fuente femenina que necesitaba para colmar mis deseos de sentir y vivir como una chica, un impulso interior difícil de explicar pero que muchos chicos llevamos dentro y no debemos reprimir. Se es lo que se es y hay que exteriorizarlo aunque para ello tengas que recurrir a hacerlo a escondidas. ¡Qué suerte! Mi mujer reaccionó genial. A pesar de no entenderlo muy bien al principio, me lo ha permitido porque sabe que soy la misma persona que tanto la ha amado durante más de cuarenta años. Las dos estamos jubiladas y tenemos claro que hay que vivir la vida: estábamos celebrando nuestro San Valentín y mi esposa me regaló esta sesión con Dafni, todo un premio y detallazo del amor que me profesa. Así que ahora ya le digo con el humor que compartimos: “Cariño, ahora me tienes aquí como un dos en una: el chico y la chica” “Qué suerte la tuya” … y ella sonríe. Es muy buena chica. 




Mi mujer reaccionó genial y,  a pesar de no entenderlo muy bien al principio, me lo ha permitido, porque sabe que soy la misma persona que tanto la ha amado durante más de cuarenta años.”

Continuando con lo del estudio he de decir que me sentí como en mi casa. Dafni es una chica encantadora que transmite amor y cariño. Todavía resuenan en mi cabeza aquellas dos palabras que pronunciaba mientras me tomaba fotos para el book: “Qué mona!”, refiriéndose a mis poses. Lo cierto es que en aquellas más de tres horas tuvimos tiempo para el maquillaje, probarme un montón de ropas y finalmente realizar lo del book. Además no parábamos de hablar entre los tres dentro de una conversación sincera y amena sobre nuestras cosas. Quedaba lo más emocionante: salir a la calle. Y así fue, muy emocionante y también divertido. Imposible describir lo que en aquel momento sentí. Me vi en la calle como una chica más, luciendo mi espléndida figura y acompañada por dos amigas que me cuidaron en todo momento y que vigilaban atentamente mi caminar con aquellos zapatos negros de punta y tacones espectaculares de aguja. El trayecto desde el estudio hasta la pizzería donde habíamos decidido ir a cenar me supuso un subidón de feminidad que llenó mi interior de una alegría profunda. Entonces comprendí que ser una chica crossdresser era sinónimo de felicidad.



La anécdota de aquella salida se produjo en el restaurante. Habíamos terminado de comer las pizzas y mi esposa se dirigió a la simpática camarera que nos atendía de esta manera: “Él quiere café”. Ese “ÉL”resonó en todo el local y no pudimos contener nuestras risas. Ese “ÉL” iba toda mona. Con un maquillaje espectacular, un vestido monísimo, los zapatos antes mencionados y unas medias sedosas negras que estilizaban aún más, si cabe, mis bonitas piernas. La camarera me miró sonriendo y yo le pregunté: “¿Estoy guapa?”, a lo que ella contestó: “Sí, muy guapa”. Nos despedimos de Dafni aunque dos días después coincidimos desayunando en una cafetería. Volvimos a saludarnos y despedirnos y tengo el convencimiento que con esta chica tan agradable ha surgido una nueva amistad de nuestra pareja.

Con un maquillaje espectacular, un vestido monísimo, los zapatos antes mencionados y unas medias sedosas negras que estilizaban aún más, si cabe, mis bonitas piernas, la camarera me miró sonriendo y yo le pregunté: “¿Estoy guapa?”, a lo que ella contestó: “Sí, muy guapa”.

Al día siguiente y acompañada por mi esposa fuimos al pub MEDAIGUAL a tomar una copa por la noche. Salimos del hostal las dos muy arregladitas. Los leggins negros de cuero muy ajustados que yo me coloqué y unas sandalias abiertas con supertacones de aguja hacían que luciera mi figura de chica de manera espléndida. A ello había que añadir un jersey dorado de manga corta que mi esposa me había comprado en una tienda cercana unas horas antes en nuestro rato de compras. En el pub nos trataron genial y gozamos de la simpatía de los camareros. A la salida un grupo de chicos jóvenes se despedía de mí con un “Adiós guapa” que me llegó al alma. Les correspondí con un “Adiós majos” y una sonrisa sincera y abierta.



   ¡Qué días más intensos los de Madrid! … y cuántas cosas he descubierto en “modo chica”. Lo más importante: mi convencimiento como chica crossdresser y lo feliz que una se siente cuando lo compartes con tu compañera. Ya estoy pensando en regresar de nuevo al estudio de Dafni para que me ponga bien guapa de nuevo, aunque esta vez quisiera compartir algún rato con más chicas crossdressers en una de esas fiestas que organizáis. Intercambiar mi experiencia y hablar de nuestras cositas me apetece un montón chicas. Eso sí, acompañada por mi mujer. Besitos para todas!
KAROL MYERS

Puedes mandarnos tu historia a info@dafnigirls.com
Será un placer escucharte y revivir a tu lado tus fantásticas experiencias!!!

miércoles, 15 de febrero de 2017

ESTRELLA DE ESTRELLAS CROSSDRESSER

Bienvenidas princesas! 
Después de meses sin escribir, seguimos con más aventuras juntas!
Esta vez tenemos el testimonio de una compañera de Brasil, donde nos explica alegremente su experiencia como Crossdresser
El sentimiento de compartirlo, cada día se expande más.

"Soy Izabelly Saints, una crossdresser de Saõ Paulo y es un placer hablaros de mí y de mi modo de vivir y disfrutar el crossdressing en Brasil.



Recuerdo mi atracción por la ropa de mujer desde que tenía sólo seis años y fue a partir de los doce años, que la atracción aumentó.


Llegó el momento del comienzo de Internet y se acabó el pensar que no había mucha gente como yo...

Por fin pude ver que muchos se vestían de forma integral y salían a la calle como unas mujeres más ... eso para mí fue un sueño.

Me auto regalé y probé varios vestidos, faldas y blusas, aprendí a maquillarme, me compré pelucas, zapatos, bolsos y accesorios, e investigué lo que sería el lugar ideal para celebrar mi debut completamente vestida como una mujer hermosa y verdadera.





Intenté varias veces ir a algún lugar y sólo después de muchos intentos fallidos, finalmente un día salí con mi coche totalmente transformada.


Estuve siguiendo a muchas chicas, consideradas estrellas mundiales del crossdressing.

Observarlas, me ha mantenido lejos. Esperé una invitación para reunirme con ellas, para unirme a alguna charla (en la que todas nos riéramos a carcajadas), o para publicar muchas fotos con unas o con otras, pero fue así.
Y esto me distanciaba de las que yo consideraba estrellas mundiales del crossdressing.

Fue entonces cuando decidí iniciar mi carrera en solitario

en busca de otras opciones, crecer y convertirme en una estrella también. Solamente una estrella diferente buscaría ayudar y desbloquear las niñas atrapadas entre cuatro paredes, y las integraría con todas mis amigas.Y conseguir así, un maravilloso grupo con el mismo pensamiento.



Hoy en día ese sueño se ha hecho realidad! 


Hace un año empecé mi peregrinaje a diferentes lugares, algunos que visité me causaron muchas alegrías, y otros no tanto. Pero logré en mis últimos nueve meses empezar a crear mi grupo de amigas,...Todas con un solo objetivo:


- Ayuda para los que quieren vivir libres como nosotras
- Ofrecerles lugares para esta práctica y estilo de vida. 
- Integrarles al grupo y que se sientan cómodas a nuestro lado.
- Si lo desean colaborar en el grupo para hacerlo cada vez más grande.


Era una chica solitaria hace poco más de un año,... y ahora ya somos 20 amigas que participamos con un mismo ideal:


Aumentar la comunidad crossdressing libre de Brasil bajo la bandera del Club-cruz-Brasil.



Por lo tanto, hoy me siento mucho más segura, más femenina y como una estrella brillante más que aquellas que una vez conocí y ahora ya no brillan tanto.


Además, siento que tengo muchas amigas a mi lado, que brillan a menudo igual que yo, y que hemos establecido una unión que ilumina radiante para abrir caminos, y de un modo más rápido y fácil para las que empiezan.


Siento que soy en esencia una crossdresser y me siento muy orgullosa de ser quien soy. 


Gracias por esta oportunidad y por vuestra amistad.

Con todo mi corazón,
Izabelly Saints."




No dejes nunca de soñar y vivir tu realidad, recuerda que es lo que te hace ser, hoy una grande persona.
Escribe tu historia para Likeagirl y comparte tu experiencia más bonita a nuestro lado.
Puedes hacerlo en info@dafnigirls.com

¡¡¡FELIZ MIÉRCOLES MIS ESTRELLAS!!!


miércoles, 30 de noviembre de 2016

ME TRANSFORMÉ EN UNA MUJER

LA TARDE EN QUE DAFNI ME TRANSFORMÓ EN MUJER...

Cuando conocí a Dafni yo era ‘virgen’.
Jamás me había vestido de Mujer. Por lo menos, íntegramente. Desde hacía tiempo me atraía el mundo crossdresser, pero no había pasado más allá de ponerme la lencería sensual y sofisticada de mi mujer cuando ella no se encontraba en casa. Era un acto de provocación íntimo y solitario. Nada más. Alguna vez llegué incluso a ponerme en su ausencia un par de tacones y peinarme mi tupé con sus cepillos y peines, pero hasta ahí. No eran más que pequeños jugueteos de principiante. 



Esa tarde, la tarde en que conocí a Dafni, mi percepción de lo femenino iba a cambiar radicalmente.

Aquella tarde yo era completamente nueva y a estrenar. Pero algo en mi interior (quizá la complicada situación personal que atravesaba por esas fechas) me hizo acudir a su estudio. Buscaba algo nuevo y excitante… rompedor. Deseaba, al menos por unas horas, dejar de ser Juan para convertirme en… Verónica.

Soy padre de familia y practico y siento el sexo desde la heterosexualidad. Por ejemplo, el mundo ‘trans’, el cambio de roles e identidades, siempre me ha interesado. ¿Por qué todo tiene que ser tan cuadriculado y estar tan etiquetado y encorsetado en esta sociedad, que supuestamente es tan avanzada y tan libre?

Aquella tarde, quería jugar y sentirme ‘Ella’, dejando a ‘Él’ a un lado. 



Cuando días antes del encuentro estos pensamientos y reflexiones ocuparon mi cabeza, tomé la decisión y me puse a buscar información, tuve la inmensa suerte de hallar a Dafni navegando por Internet. Desde el minuto cero, y más aún a medida que íbamos intercambiando mensajes electrónicos para concertar la tan deseada cita, me cautivó su generosidad, su sensibilidad y su glamour. Por este orden. Tan sólo con leer sus palabras ya empezaba a sentirme ‘Verónica’. Con su modo de tratarme en sus mensajes y con el contenido de sus textos adivinaba el mundo femenino que se hallaba en mi interior y que ya comenzaba a brotar bajo mi piel macha y curtida. 

De Dafni me atrapó su respeto, su sensibilidad extrema y delicada, pero, sobre todo, su energía vital y su permanente sentido positivo. Ella se presentaba ante mí como una "hada madrina" para hacer posible mis sueños de feminidad. Sin prejuicios, sin dudas, sin preguntas…



Mi primera tarde en la piel de Verónica, hacía mucho calor. Ya era otoño, pero el sol se empleaba a fondo desde el cielo. En el transcurso del camino hacia el estudio comencé a sudar. Me pesaba el traje de oficinista y la corbata me apretaba intensamente el cuello. Evidentemente, el sudor también era una de las causas del estado de sobrexcitación en el cual me hallaba. Cuando llegué estaba completamente empapado y la gomina se había evaporado de mi cabello.

Sin embargo, nada más atravesar el umbral de la puerta del estudio me relajé completamente. Pasé de cien a cero en pocos segundos y, entonces, reuní todas mis energías para disfrutar de la sesión reservada y personal. A mi nuevo y placentero estado contribuyó lo agradable del sitio y la completa amabilidad de Dafni. Será un tópico, pero parecía que la conocía de toda la vida. Ver todo perfectamente preparado para una sesión integral de feminización me hizo olvidarme de todo y empezar a sentirme ‘otra’. 

El tocador, el maquillaje, las pelucas, el vestidor, las luces, los tacones… todo el universo femenino estaba allí, en aquel estudio. Y todo estaba preparado para mí, para transformarme en la Mujer más Bella y sofisticada del planeta…



El proceso de transformación fue delicado, exquisito, lento, amable, excitante… Vivir la experiencia delante de un espejo de cambiar de sexo ha sido de las cosas más intensas que he hecho en mi vida. Y no lo digo tanto por la cuestión física, por lo que se refiere al eventual cambio de sexo, sino por la cuestión psicológica: Dejé de ser yo, para ser otra persona. 

Ahora sería la persona que yo quería ser realmente. Sin complejos, sin ataduras, sin corsés. Ahora era el ‘Ser’ con el nombre que quería, con el pelo que quería, con la actitud que quería, tal y como yo me quise dibujar. Yo fui, entonces, Otro. Más aún: Otra. La Hembra absoluta y definitiva.


Entre los relámpagos de la interesante conversación con Dafni, viví mi transformación a Verónica como un juego de espejos, algo así como una figura del Siglo XXI. Me deje hacer, me dejé llevar, pero sabía perfectamente a dónde quería llegar: La transformación. La Catarsis.
Permitidme en este punto una pequeña reflexión:

"En la Antigua Grecia, durante las representaciones de Teatro clásico, el público experimentaba lo que se vino en denominar ‘Catarsis’. Los espectadores entraban de una manera y, tras ver la obra, salían de otra.  Eran Hombres y Mujeres Nuevos. Lo que allí había sucedido les había cambiado."




Digo esto porque lo que yo viví durante la visita a Dafni fue una auténtico proceso catártico  que me funcionó como un revulsivo personal. Ya he comentado que en aquel momento atravesaba un momento complicado y aquella experiencia supuso un buen empujón para superarlo y ganar en confianza y autoestima. “Puedo hacer lo que me proponga”, pensé entonces al verme Verónica.

Y puntualizo de nuevo mi condición de heterosexual sociológico porque durante la sesión comprobé una evidente paradoja. Me explico. A medida que me hacía más Mujer, más femenina; en mi interior me sentía más Hombre. Más macho.

Quería ser una Mujer seductora, castigadora, y con la energía femenina suficiente como para poner a cualquier hombre a mis pies. Estaba y me encontraba realmente guapa, potente y seductora.

Justo en ese momento, cuando terminó por completo la metamorfosis, le pedí a Dafni que me dejara un rato a solas delante del espejo de cuerpo entero y guardara silencio. Quería encontrarme con Verónica… a solas.
Y así, sola, delante del espejo, completamente transformada, enteramente ‘Ella’, caí preso, si quiera por unos instantes, de una ensoñación, de una onírica, brillante y perfumada visión. Yo encarnaba la mezcla exacta entre los dos sexos. La Hembra Perfecta. El Hombre Perfecto. El Ser Ambiguo Perfecto.

Pasaron unos minutos, no muchos, y, finalmente, en medio de una intensísima excitación física, di con la solución a mis pensamientos: De una forma instintiva, me había convertido en la Mujer que me atrae en la ‘vida real’. Verónica era la Mujer de mis sueños, la Mujer que me encantaría conquistar. Provocadora, sofisticada, desinhibida… 



Hasta aquí mi experiencia en el estudio.
Me quité los tacones, las medias, la ajustadísima ropa interior (me empezaban a doler los genitales), el corset… y me desprendí de las pulseras, pendientes y la peluca de corte bob con mechas y flequillo que tan seductora me hacía.

Me volví a meter en mi traje de oficinista del Corte Inglés y me puse la corbata de raya diplomática. Volví a peinarme el tupé.

Verónica había desaparecido en menos de diez minutos. 
Verónica era ahora, de nuevo, Juan Antonio, el viril y perfecto padre de familia.



Nos despedimos con dos sonoros besos en la puerta y bajé a la calle, a encontrarme de nuevo con el mundo real.
Tras la experiencia de transformación que he descrito, me sentía más pleno, más Yo. Además de haber pasado una tarde relajado, alejado de mis problemas e inquietudes; además de haber vivido una experiencia divertida y nueva
ahora me sentía más LIBRE.



(Imágenes de mariabahe.com, mirategaleria.com, dafnigirls.com, pinterest.com, historiasenmis30.blogspot.com, fotocommunity.es).