Ya he encontrado lo que estaba buscando: Daisy
Hola a todas, mi nombre es Daisy y tengo 60 años. Vivo en Valencia y, después de muchos años en busca de mi identidad, hoy me considero una chica crossdresser y voy a contaros lo que yo considero lo más importante que me ha pasado en la vida referente a esto.
Imagino que, como a todas, desde que era niño sentía que necesitaba vestir de forma femenina (o diferente) de vez en cuando. Para mí fue un camino lleno de piedras, porque donde yo crecí, en un pueblo de solo 150 habitantes a principios de los años 80, podéis imaginaros lo que suponía. Bueno, hacía lo que podía, pero quiero hacer hincapié en lo mal que me sentía haciéndolo y en no poder hacerlo cuando me apetecía. Era una auténtica montaña rusa de sensaciones y emociones.Mi madre lo sabía, pero nunca me dijo nada y nunca he hablado con ella de esto. No hacía falta, las madres lo saben todo, ¿no? Yo me ponía ropa de todos los miembros femeninos de mi familia siempre que podía.
Seguí con mi vida, me casé y tengo dos hijos maravillosos que no cambiaría por nada (ellos tampoco saben nada, creo). Mientras tanto, seguía vistiéndome en la intimidad con ropa de mi mujer y con cositas que yo me compraba y luego ocultaba. Buscaba momentos en los que sabía que iba a estar sola un rato, muy nerviosa por si entraba alguien. Hubo dos o tres veces que estuvieron a punto de descubrirme. Nadie de mi entorno sabía ni sospechaba nada.
Hasta que un día de junio de 2014 me hice un selfie frente al espejo con un vestido de mi exmujer y lo guardé en el teléfono, el cual dejé en la mesa del comedor. Por aquel entonces no tenía clave de seguridad ni nada por el estilo. Ese mismo día, aún no sé por qué, ella lo encendió y vio la foto. Entró en la habitación y me lo dijo enseñándome la imagen al mismo tiempo:
“¿Qué es esto?”
Fue el momento más tenso de toda mi vida. No tenía escapatoria, así que le conté absolutamente todo, con pelos y señales. Su primera reacción, como podéis imaginar, fue de shock total, no sabía ni sospechaba absolutamente nada. Se enfadó muchísimo y dejó de hablarme un par de días. Yo quería morirme.
Cuando volvió a hablarme, me preguntó qué podíamos hacer. Le dije que yo estaba dispuesta a hacer lo que fuera para salvar el matrimonio (aunque dentro de mí pensé que no podría renunciar a lo que más me gustaba). Ella me propuso ir a un psicólogo los dos y yo acepté, pero en pocas sesiones, dos o tres, ya sabía que el psicólogo no tenía la solución, porque no había ningún problema: a mí me encantaba hacerlo.
Poco después, mi mujer hizo un cónclave familiar con su familia y decidió que lo mejor para los dos era la separación. Como todas las rupturas, al principio se pasa muy mal, pero a día de hoy creo que fue lo mejor, porque yo necesitaba hacerlo más a menudo. Me llevo bien con mi exmujer, pero nunca hemos vuelto a hablar de ello.
Durante todos estos años, desde 2014 hasta ahora, he seguido vistiéndome como mujer de forma clandestina, pero nunca me he atrevido a salir a la calle, ni siquiera en carnavales, cuando podría haber pasado desapercibida. En fin, me atrevería si conociera a alguien aquí en Valencia con mis mismos intereses para ir al cine, a comprar, etc.
Y entonces llegó lo mejor: Dafni Girls.
Lamentablemente, las encontré hace muy poco tiempo, hace apenas un año, y fue de casualidad viendo una película de Woody Allen en la que, en una escena, mencionan que había clubs donde los hombres iban a vestirse de mujer. Eso me dio la idea de buscar en internet y encontré Dafni Girls. Al principio desconfiaba, pero poco a poco vi que realmente existía.
Poco después tuve mi primera experiencia con Dafni Girls en Valencia y fue cumplir el sueño de mi vida. Ya he tenido varias experiencias más con ellas y, sin ninguna duda, es el mejor sitio para nosotras.
Ahora, a mis 60 años, estoy viviendo el mejor momento de toda mi vida, mi tercera juventud, gracias a Dafni Girls. Ellas tienen a su alcance el poder de hacer realidad los sueños de chicas como nosotras, ¿no?
Espero que os haya gustado. Gracias.
P.D. Habrá segunda parte, si queréis.



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